¡Atención, amantes de los coches eléctricos! Si pensabas que el mundo de la automoción estaba estancado, piénsalo de nuevo. BYD, un nombre que quizás ya te suene, está dispuesto a marcar la pauta en la industria automotriz mundial. Con su mirada fija en 2025, la compañía china se está armando hasta los dientes para convertirse en la marca de coches más grande del mundo. Pero, ¿cómo planea hacerlo?
Stella Li, la vicepresidenta ejecutiva de BYD para Europa, no se anda con rodeos: su ambición es clara. En 2025, la marca espera superar las 1.788 millones de ventas de vehículos eléctricos de Tesla y, en total, alcanzar los 4.272 millones de vehículos de nueva energía, que incluyen los híbridos enchufables. Sin embargo, el camino hacia el trono es largo, ya que Toyota, el gigante japonés, produjo casi 11 millones de vehículos el año anterior.

El BYD Sealion 7 y el futuro en el Reino Unido
Recientemente, Li estuvo en el Reino Unido para presentar el BYD Sealion 7, un coche eléctrico de cinco plazas que presume de una autonomía de hasta 312 millas y un precio inicial de £46,990. Pero eso no es todo; la mirada de BYD ya está en su próximo lanzamiento.
La Dolphin Surf, que será la versión europea del Seagull, ¡está en camino! Este pequeño coche eléctrico, que ha sorprendido a muchos en China por su increíble alcance de más de 200 millas a un precio de alrededor de £10,000, promete ser aún más potente en su versión europea, con una potencia de 130 kW (175 CV). Aunque todavía no hay detalles sobre una posible batería de mayor tamaño, se espera que su precio en Europa sea más alto, compitiendo con el Dacia Spring.
Autopiloto al estilo BYD
La competencia se intensifica, y BYD ha decidido no quedarse atrás en el ámbito de la conducción autónoma. La empresa lanzó su software de piloto automático en toda su gama, dividiéndolo en tres niveles: God’s Eye A, B y C. El BYD Seagull, por ejemplo, ofrece una conducción de nivel 2 que puede aprender rutas frecuentemente recorridas, como el camino al trabajo. Li ha probado este sistema en diversas situaciones, incluso en ciudades abarrotadas, demostrando su eficacia.
Un plan ambicioso para dominar el mercado global
La ambición de BYD no se detiene en la tecnología de vehículos. Li es clara: “No somos solo una empresa automotriz, somos una empresa tecnológica”. Con la producción de baterías y el 70% de sus componentes fabricados internamente, la compañía cuenta con un equipo de 120,000 ingenieros de investigación y desarrollo. ¿El resultado? Un plan para construir dos plantas de ensamblaje en Europa, una en Hungría y otra en Turquía, que estarán operativas en los próximos años.
La plataforma e-Platform 3.0 de BYD, que soporta desde el Seagull hasta el Sealion 7, es la base sobre la que se construirán múltiples modelos. Li asegura que cada planta ensamblará entre cuatro y seis modelos diferentes, adaptándose a las preferencias del mercado europeo que, por cierto, presenta una mezcla del 50% entre vehículos eléctricos y híbridos enchufables.


