¿Te has preguntado alguna vez si comprar un coche eléctrico de segunda mano es una buena idea? Uno de los mayores miedos que enfrentan quienes se lanzan a la compra de un vehículo eléctrico usado es el estado de su batería. Este componente, que representa una gran parte del costo del coche, ha sido objeto de muchas especulaciones sobre su degradación. Sin embargo, un reciente estudio ha cambiado las reglas del juego y nos brinda una perspectiva más optimista.

La firma Generational ha publicado un informe que revela que las baterías de los coches eléctricos se degradan, pero lo hacen a un ritmo mucho menor de lo que se pensaba. Esto significa que los compradores de coches eléctricos de ocasión pueden respirar un poco más tranquilos al considerar esta opción para dar el salto hacia la movilidad sostenible.
Según Philip Nothard, presidente de la Vehicle Remarketing Association, es completamente lógico que los compradores de coches eléctricos usados se preocupen por el estado de la batería. Este componente es fundamental, y los compradores quieren asegurarse de que cumplirá con sus expectativas sin sorpresas desagradables.
Los factores que afectan la degradación de la batería
Tradicionalmente, se han señalado varios factores que influyen en la pérdida de capacidad de la batería, como el uso, el paso del tiempo y los ciclos de carga. Sin embargo, el informe de Generational demuestra que no todos estos factores tienen el mismo impacto. Por un lado, el kilometraje es un indicador importante, pero no el único a tener en cuenta. De los 8.000 coches analizados, algunos que habían recorrido casi 260.000 kilómetros mostraban una salud de batería (o State of Health, SoH) de entre el 88% y el 95%. ¡Increíble, ¿verdad?!
Esto nos lleva a la conclusión de que el verdadero secreto radica en cómo ha sido tratada la batería a lo largo de su vida. Por ejemplo, el tipo de carga que se ha utilizado puede marcar una gran diferencia en el rendimiento de la batería.
La antigüedad ya no asusta
El estudio también analizó coches de hasta 12 años de antigüedad. Los vehículos de entre ocho y 12 años mostraron una media de conservación del 85% de su capacidad. Aunque había variaciones, los que estaban en peores condiciones mantenían un 82%, mientras que aquellos que habían recibido un mejor trato conservaban hasta el 90% de su capacidad original.
Oliver Phillpott, CEO de Generational, declaró que los datos evidencian que las baterías de vehículos eléctricos tienen un rendimiento mucho mejor de lo que muchos consumidores y profesionales del sector habían creído. Con un estado de salud promedio superior al 95%, incluso los coches más antiguos superan los umbrales de garantía. Es un gran alivio para quienes dudaban en dar el paso hacia la movilidad eléctrica.
Así que, si estás pensando en dar el salto a un coche eléctrico usado, ahora tienes más motivos para sentirte seguro. Las baterías no solo están diseñadas para durar, sino que, dependiendo de su cuidado, pueden ofrecer un rendimiento considerablemente mejor del que muchos imaginan. ¡La movilidad sostenible está más cerca de ser una realidad asequible y confiable que nunca!


