¿Quién dijo que los coches eléctricos no pueden ser divertidos? Ford está listo para darle un nuevo giro a tu experiencia de conducción con su reciente patente de un cambio manual para vehículos eléctricos. ¡Sí, has leído bien! Esta innovadora idea busca recuperar la emoción de los cambios de marcha en un mundo dominado por la suavidad de las transmisiones automáticas.
El 20 de marzo, Ford presentó una patente que ha dejado a muchos con la boca abierta. Con el título Shifter Assembly For Electric Vehicle, este diseño incluye una palanca de cambios clásica, como las que solíamos ver en coches deportivos como el Mustang. Pero aquí hay un detalle curioso: no hay engranajes reales para intercambiar. Entonces, ¿cuál es el truco?

Un toque de nostalgia en la era eléctrica
La palanca de cambios de Ford se coloca en una sección elevada del suelo y se conecta a varios actuadores gestionados por un controlador electrónico. En lugar de mover engranajes, al mover la palanca hacia adelante y hacia atrás, se envían señales para ajustar la energía eléctrica que fluye desde la batería, controlando así la velocidad y el torque de los motores del vehículo.
Esto significa que, aunque se simulan los cambios de marcha, la aceleración de tu EV podría verse afectada, ya que se interrumpe la potencia. Pero, al final del día, ¿quién necesita velocidad a toda costa cuando puedes sentirte como un piloto de carreras en la carretera?
Pero Ford no está solo en esta aventura. Hyundai ya había dado un primer paso con el Ioniq 5 N, incorporando palancas de cambio simuladas para ofrecer una experiencia más parecida a la de un coche de gasolina durante un día de pista. Toyota, por su parte, ha experimentado con prototipos que incluyen un stick simulado, completo con un embrague y la posibilidad de que el coche se detenga. Aunque, claro, no está claro si estas innovaciones llegarán a producción masiva.
Lo que está claro es que Ford busca atraer a los entusiastas del motor hacia el mundo de los eléctricos. Con un rendimiento instantáneo y una respuesta inmediata, los EVs son ya de los vehículos más rápidos del planeta. Sin embargo, se reconoce que la conexión entre el conductor y el coche puede ser un poco más débil en comparación con un clásico Miata o incluso una camioneta antigua con su palanca de cambios larga y robusta.
La palanca de Ford no solo se limita a simular cambios. Incorpora pequeños motores que proporcionan retroalimentación, vibrando y ofreciendo resistencia al moverla entre los «cambios». Es una experiencia que, aunque puede parecer un poco exagerada, sin duda añade un toque interesante a la conducción eléctrica. Y si en algún momento prefieres una conducción más relajada, este sistema se puede retraer, permitiendo una mejor movilidad dentro del vehículo.
Aunque actualmente es solo una patente, y fue presentada originalmente en 2023, la idea ha estado en la mente de Ford durante un tiempo. Si este concepto se convierte en realidad, podría ser una manera ingeniosa de introducir a los conductores tradicionales en el emocionante mundo de los coches eléctricos.


