¡La revolución de los coches eléctricos está más viva que nunca! China, un gigante en la industria automotriz, ha dado un paso monumental en su camino hacia la electrificación con la introducción de su primer estándar nacional para las baterías de estado sólido. Este avance no solo marca un hito en la tecnología de baterías, sino que también se considera el “santo grial” de este sector, acercándose cada vez más a la producción en masa.

Un nuevo estándar nacional para las baterías de estado sólido
China se ha consolidado como una potencia automotriz, liderando el cambio hacia la electrificación de vehículos. Se espera que para 2025, el país supere a Japón en ventas globales de automóviles, un claro indicador de su dominio en el mercado. Para mantener esta posición de liderazgo, empresas nacionales como BYD y CATL están innovando constantemente, desarrollando nuevas tecnologías de baterías, incluyendo las de estado sólido, ion de sodio y sistemas de carga ultra rápida, que permiten cargar un vehículo en apenas cinco minutos.
El martes, se presentó el primer estándar nacional para las baterías de estado sólido, elaborado por el Comité Técnico de Estandarización de Automóviles de China. Este documento, titulado “Batería de Estado Sólido para Vehículos Eléctricos – Parte 1: Términos y Clasificación”, ya está abierto para discusión pública. Este borrador tiene como objetivo categorizar y definir claramente las baterías de estado sólido, que se clasifican según el movimiento de los iones dentro de la celda, dividiéndolas en líquidas, híbridas y de estado sólido.
Curiosamente, el documento no incluye las “baterías semi-sólidas”, un tipo mencionado por varias marcas locales previamente, lo que indica que esta clasificación podría estar en desuso. Además, el estándar clasifica las baterías de estado sólido según el tipo de electrolito (sulfuro, óxido, compuesto, polímero o haluro), el ion conductor (litio o sodio) y su capacidad energética o de potencia.
Una de las características más destacadas del borrador es que establece un límite en la tasa de pérdida de peso para calificar como batería de estado sólido, fijándola en un máximo del 0,5%, más estricto que el 1% propuesto anteriormente por la Sociedad de Ingenieros Automotrices de China.
Con esta iniciativa, China se convierte en el primer país en proponer un estándar nacional para las baterías de estado sólido. Este borrador es el primero de cuatro partes que marcarán el camino hacia la comercialización de esta prometedora tecnología de baterías.
Por su parte, CATL y BYD ya dominan más del 50% del mercado global de baterías para coches eléctricos, pero ambas compañías están apostando por nuevas tecnologías para mantener su liderazgo. Se espera que comiencen la producción de baterías de estado sólido a pequeña escala alrededor de 2027, con la mirada puesta en una producción masiva hacia finales de la década.


