Dentro de los vehículos eléctricos que están revolucionando nuestras calles, hay una batalla tecnológica que se libra en silencio. Recientemente, un grupo de científicos se atrevió a abrir las entrañas de las baterías más avanzadas de dos gigantes: Tesla y BYD. ¿Qué encontraron? Prepárate para descubrir un mundo sorprendente.
BYD, el fabricante chino que ha desafiado a Tesla, ha alcanzado un hito impresionante al superar a la compañía de Elon Musk en ventas. Con innovaciones como su tecnología de carga ultrarrápida, que promete 400 kilómetros de autonomía en tan solo cinco minutos, y su sistema de conducción asistida “God’s Eye” que viene sin coste adicional, este competidor está cambiando las reglas del juego. Pero, ¿qué hay detrás de estas maravillas tecnológicas? La clave parece estar en sus baterías.
Un equipo de investigadores de la Universidad RWTH de Aquisgrán, liderado por Jonas Gorsch, decidió desentrañar este misterio. Con el fin de entender mejor cómo funcionan estas baterías, desmontaron por completo los modelos más recientes de ambos fabricantes. «Hay muy pocos datos sobre las baterías más modernas en la automoción», explica Gorsch, y es que los fabricantes suelen mantener en secreto gran parte de la información técnica para proteger su ventaja competitiva.

Los secretos de fabricación de las baterías EV
¿Por qué estas dos compañías? No es casualidad. Tanto Tesla como BYD no solo fabrican vehículos eléctricos, sino que también diseñan y producen las celdas de sus baterías, lo que les otorga un control sin precedentes sobre su tecnología. Gorsch señala que esto se refleja en el diseño único de cada célula, desarrollado para integrarse perfectamente en el sistema global.
Los investigadores pusieron su atención en las celdas 4680 de Tesla y la Blade Cell de BYD, consideradas entre las más avanzadas. Aunque a simple vista parecen diferentes, el análisis revela detalles fascinantes: la celda de BYD es plana y mide 96,5 centímetros, pesando 2.700 gramos, mientras que la de Tesla es redonda, con un diámetro de 4,6 centímetros y un peso de solo 355 gramos.
Rendimiento y eficiencia: un análisis profundo
Después de desmontar las baterías, los investigadores encontraron hallazgos sorprendentes. Tesla se enfoca en la densidad energética, logrando 643,3 vatios hora por litro, ideal para modelos de alta gama. En cambio, BYD prioriza la eficiencia y el uso de materiales más económicos, alcanzando 355,3 vatios hora por litro, lo que les permite ofrecer precios más competitivos.
Esta diferencia tiene implicaciones importantes: la celda de Tesla genera el doble de calor durante los procesos de carga y descarga en comparación con la de BYD. Gorsch menciona que, al cargar un paquete de batería de 70 kWh a 70 kW, el calentamiento de la celda de BYD sería aproximadamente la mitad que el de Tesla. Esto sugiere que BYD tiene un sistema de gestión térmica más eficiente.
En términos de química, BYD opta por el litio hierro fosfato, que es más duradero y asequible, mientras que Tesla utiliza una química rica en níquel (NMC811) para maximizar la densidad energética. Además, Tesla tiene la ventaja en el proceso de fabricación, requiriendo menos pasos que su competidor, según reporta el Tagesspiegel.
Una de las sorpresas del estudio fue la ausencia de silicio en los ánodos de ambas baterías, un material que se considera esencial para aumentar la densidad energética. Sin embargo, también se notaron similitudes: ambos fabricantes utilizan soldadura láser para conectar los electrodos, apartándose de la soldadura ultrasónica típica del sector. A pesar de sus diferencias, ambas mantienen una proporción similar de componentes pasivos.
¿Hay un ganador?
¿Significa esto que una batería es superior a la otra? La respuesta es compleja. Los expertos del Instituto Fraunhofer advierten que cada diseño tiene sus prioridades: Tesla se centra en el rendimiento, mientras que BYD se enfoca en la durabilidad y el costo. La elección entre ambas dependerá de las necesidades del consumidor, ya sea en términos de costo, autonomía o prestaciones.
«La celda de Tesla es la más potente; la de BYD cuenta con una vida útil prolongada y costos más bajos», explica Jens Tübke del Instituto Fraunhofer. En resumen, cada batería está diseñada para un mercado específico y cumple con su propósito de manera efectiva.
Este análisis marca un hito en la industria, demostrando que hay más de un camino para fabricar baterías de gran formato. Esta mirada al interior de las celdas ofrece un nuevo estándar para el diseño de baterías y sirve como base para futuras optimizaciones en el sector.


