«En el CES 2025, Donut Lab presentó un motor eléctrico que desafía todas las reglas: 630 kW de potencia, 4.300 Nm de par y un diseño compacto de solo 40 kg. Un avance que promete revolucionar los vehículos eléctricos con más eficiencia, modularidad y menos costes. ¡Descubre todos los detalles!»
El motor eléctrico que está rompiendo moldes: un donut de potencia descomunal

¿Quién iba a pensar que un motor con forma de donut se convertiría en el gran protagonista del CES 2025 en Las Vegas? Pues así ha sido, y todo gracias a Donut Lab, una compañía que parece haber llegado para darle una patada a los estándares tradicionales de los motores eléctricos. Su creación estrella es un motor que, pese a su diseño minimalista, alberga unas cifras que quitan el aliento: 630 kilovatios (kW) de potencia, 4.300 Nm de par motor y un peso de tan solo 40 kilitos. Sí, has leído bien, ¡40 kilos!
Pero esto no es simplemente potencia bruta; lo interesante aquí es cómo este motor pretende cambiar el juego de los vehículos eléctricos. No sólo tiene potencia de sobra para dejar atrás a los motores convencionales, sino que todo esto lo logra en un formato compacto que redefine la relación entre peso y rendimiento. Además, su diseño se ajusta perfectamente a una amplia variedad de aplicaciones, desde automóviles de lujo hasta drones.
¿Y cómo logra esto Donut Lab? Pues, entre otras cosas, apostando por lo que ellos llaman «densidad de potencia sin precedentes». Es decir, todo está optimizado al máximo para conseguir más rendimiento con menos material. ¿Estamos ante el futuro de la movilidad eléctrica? Todo apunta a que sí.
Ingeniería revolucionaria: integración, ligereza y eficiencia máxima

Lo que Donut Lab ha hecho con su motor no es solo una mejora, es un giro completo en la manera de diseñar vehículos eléctricos. Este pequeño gigante de 40 kg se integra directamente en el neumático, eliminando los sistemas tradicionales de transmisión. ¿El resultado? Menos peso, menos complejidad y, por supuesto, costes más bajos en fabricación y mantenimiento. Es un tres en uno que cualquier fabricante soñaría con tener.
Además, han resuelto uno de los mayores dolores de cabeza de los motores en las ruedas: la masa no suspendida. En palabras sencillas, han logrado que el peso adicional del motor no afecte el comportamiento del vehículo. Gracias a su densidad de potencia sin precedentes, el motor se las arregla para ser tan ligero que este problema desaparece casi como por arte de magia.
Y por si esto no fuera suficiente, Donut Lab ha llevado la modularidad a otro nivel. No se trata solo de un motor; es una solución completa que incluye baterías, software de control y sistemas informáticos diseñados para trabajar en perfecta armonía. Esto permite a los fabricantes mezclar y combinar componentes como si estuvieran en un buffet tecnológico, agilizando el desarrollo de vehículos eléctricos a niveles nunca vistos.
Como bien lo resume Marko Lehtimäki, CEO de la compañía: «Hemos conseguido aportar algo nuevo que antes no era posible». Y, por lo visto, ese «algo nuevo» está revolucionando desde la eficiencia hasta la accesibilidad de los vehículos eléctricos.



