España avanza hacia la electrificación con un aumento del 32% en puntos de recarga para coches eléctricos, pero casi una cuarta parte no funciona. ¿Qué frena este progreso? Descubre los datos del Barómetro de Anfac y los retos que enfrenta la infraestructura eléctrica en el país.
El avance eléctrico: España acelera con un 32% más de puntos de recarga

¿Sabías que España ha dado un paso de gigante hacia la electrificación? Según el medio Cinco Días, en un análisis basado en el Barómetro de la Electromovilidad de Anfac, el país ha logrado incrementar un 32% su red de puntos de recarga de acceso público en 2024. Esto significa 9.400 puntos adicionales respecto al año anterior. Sin duda, una noticia que electrifica el panorama, ¿no crees?
Actualmente, el total de puntos asciende a 41.067, y aunque suene impresionante, lo cierto es que aún queda camino por recorrer si queremos acortar diferencias con el resto de la Unión Europea. España todavía tiene que lidiar con cifras europeas mucho más avanzadas, especialmente en infraestructuras clave para la movilidad sostenible.
Lo más curioso es cómo ciertas comunidades autónomas destacan en este progreso. Cinco Días detalla que Madrid, Navarra, Cataluña, Castilla y León, y Castilla-La Mancha han sido las principales responsables de este empujón, superando la media nacional y demostrando que no todas las regiones avanzan al mismo ritmo. Por otro lado, Baleares se queda como la única región que ha retrocedido, una sorpresa que merece más de una reflexión.
Aunque los números son optimistas, Anfac advierte que el crecimiento no es suficiente para alcanzar los ambiciosos objetivos de cerrar 2024 con 64.000 puntos. Parece que el reto no es solo crecer, sino garantizar que todos estos puntos estén operativos.
Problemas en la red: miles de puntos inoperativos y desafíos por superar

No todo lo que brilla es eléctrico. Aunque España presume de avances significativos, la realidad es que casi el 23% de los puntos de recarga están inoperativos, lo que representa unos 11.500 puntos inutilizables. Según informa Cinco Días, muchos de estos puntos están paralizados por trámites burocráticos, permisos pendientes o, simplemente, por falta de mantenimiento. Es como tener un Ferrari sin gasolina: frustrante e inútil.
Lo más preocupante es que este problema no es nuevo. Anfac lleva tiempo advirtiendo que la infraestructura eléctrica debe ser mucho más fiable para inspirar confianza entre los usuarios. El director general de la asociación, José López-Tafall, ha señalado que, además de instalar más puntos, es crucial asegurar su funcionalidad y mejorar la señalización en las carreteras. Y es cierto, porque, ¿de qué sirve tener una red más amplia si no sabemos dónde están los cargadores o si no funcionan cuando los necesitamos?
Además, los objetivos planteados para 2024 no se han cumplido del todo. Aunque el país cuenta con una infraestructura suficiente para los vehículos eléctricos actuales, queda claro que la demanda no alcanzará su verdadero potencial hasta que se solucionen estas barreras. Desde permisos retrasados hasta averías técnicas, los desafíos son tan variados como complejos.
Otro dato destacado por Cinco Días es el crecimiento de los puntos de recarga ultrarrápida, que se han duplicado respecto al año anterior. Con 3.255 puntos de carga rápida ya operativos, este segmento muestra un desarrollo positivo y esencial, especialmente para el transporte pesado y las necesidades de recarga veloz. Sin embargo, su potencial sigue limitado si el resto de la red no acompaña en funcionalidad y accesibilidad.
¿Qué opinas de estos datos? España parece estar en la dirección correcta, pero las piedras en el camino son evidentes.


