En el emocionante mundo de la movilidad eléctrica, Mazda ha decidido tomar un camino diferente. La popular marca japonesa, conocida por su enfoque innovador, está ajustando su estrategia de electrificación con la implementación de lo que han denominado la “Estrategia de Activos Lean”. ¿De qué se trata? Básicamente, Mazda planea recortar hasta 3.3 mil millones de dólares de sus planes de producción de vehículos eléctricos (EV), y esta decisión no es casualidad.
Con su primer vehículo eléctrico, el MX-30, no logrando el impacto esperado y su nuevo modelo, el EZ-6, siendo un producto que se basa en una plataforma de Changan, Mazda se encuentra en una encrucijada. Como uno de los pocos fabricantes de automóviles independientes que aún quedan, la compañía se enfrenta a la dura realidad de competir en un mercado dominado por gigantes como Tesla y BYD. Por ello, ha optado por externalizar el desarrollo de sus vehículos eléctricos, una jugada que le permitirá reducir costos y aumentar su flexibilidad.

Mazda y su Nueva Visión Electrificada
La noticia es clara: Mazda ha decidido dar marcha atrás en sus ambiciosos planes de electrificación, recortando aproximadamente un tercio de su compromiso inicial hasta 2030. Alianzas estratégicas con marcas como Changan y Toyota han jugado un papel crucial en esta nueva estrategia, conocida como la “Lean Asset Strategy”, que busca maximizar la eficiencia y minimizar riesgos.
El presidente de Mazda, Masahiro Moro, ha expresado que, aunque se requiere una gran inversión para las baterías, la demanda es aún incierta. “Implementaremos inversiones cuidadosas y eficientes, mientras monitoreamos la innovación técnica”, afirmó Moro. En su visión, el periodo hasta 2030 representa el “amanecer de la electrificación”, un momento de transición hacia un futuro más sostenible.
A pesar de haber vendido 1.2 millones de vehículos en 2024, Mazda no puede depender de las mismas fuentes de ingresos que los grandes del sector. La marca ha sido conocida por seguir su propio camino, como cuando lanzó su línea de productos Skyactiv que optaba por motores de aspiración natural en lugar de unirse a la tendencia de los motores turbo. Esta singularidad es parte de su encanto, y su nueva estrategia de EV se alinea perfectamente con su filosofía.
En el corto plazo, Mazda planea lanzar el EZ-6 y su versión crossover (probablemente llamada CX-6e) en Europa, a pesar de que estos modelos enfrentarán aranceles al ser fabricados en China. Sin embargo, el verdadero objetivo es desarrollar un EV propio que verá la luz en 2027, basado en una plataforma desarrollada internamente.
Este nuevo crossover será fabricado en Japón y estará diseñado como un modelo global, lo que significa que probablemente se ofrecerá en Europa y América del Norte. La asequibilidad será clave para su éxito, y Mazda planea ensamblarlo en la misma línea de producción que sus modelos de combustión interna, evitando así la necesidad de una planta dedicada a EV que podría resultar muy costosa.

