El Gobierno ha prorrogado el Plan MOVES III hasta junio de 2025 con 1.550 millones de euros para incentivar la compra de coches eléctricos. Las ayudas incluyen hasta 7.000 euros por vehículo y un 15% de deducción en el IRPF. Aunque necesarias, las negociaciones apuntan hacia un nuevo modelo de subvenciones para garantizar un mercado más estable y eficiente.
Prórroga del Plan MOVES III: Un alivio temporal para los compradores de eléctricos

La noticia ya estaba en el aire, pero ahora es oficial. El Plan MOVES III, ese viejo conocido de los compradores de coches eléctricos en España, ha conseguido una prórroga hasta el 30 de junio de 2025. Y no, no es una mera formalidad; la última reunión del Consejo de Ministros ha asegurado que el plan contará con una dotación total de 1.550 millones de euros, un aumento de 50 millones respecto a la prórroga anterior.
¿Pero es esto suficiente? Desde medios como Foro Coches Eléctricos se destaca que esta extensión es solo un «respiro temporal». Y no les falta razón, ya que el modelo actual del MOVES III arrastra problemas bien conocidos, como los largos plazos de espera para recibir las ayudas, que pueden superar el año. A pesar de esto, el objetivo está claro: seguir impulsando el uso de vehículos eléctricos en un mercado donde apenas representan el 5% de las ventas.
Desde ANFAC, la patronal del sector automovilístico, su presidente Josep Maria Recasens ha sido clave en las negociaciones de esta ampliación. Según él, la continuidad de las ayudas en 2025 es crucial, especialmente en un año en el que las normativas de emisiones de la Unión Europea se endurecen y se espera que España doble su cuota de coches eléctricos. Sin embargo, la realidad exige más que un simple «parche» y pone sobre la mesa la necesidad de un plan renovado.
Las cifras detrás de las ayudas: 7.000 euros y 15% de deducción

Si algo define al Plan MOVES III son las cifras. Hasta 7.000 euros de ayuda directa por la compra de un coche eléctrico nuevo, siempre que entregues tu viejo vehículo para achatarrar. Una cantidad que, sin duda, puede marcar la diferencia para quienes estén valorando la transición hacia un modelo más sostenible. Pero no solo eso: también incluye una deducción fiscal del 15% en el IRPF, que puede suponer hasta 3.000 euros adicionales de ahorro. Este beneficio, por cierto, estará disponible hasta el 31 de diciembre de 2025.
Sin embargo, el artículo publicado por Foro Coches Eléctricos recalca un problema clave: los retrasos. Esas ayudas tan prometedoras tardan, en muchos casos, más de un año en llegar a los bolsillos de los beneficiarios. ¿El resultado? Desmotivación y frustración entre los potenciales compradores, que terminan viendo cómo el incentivo pierde atractivo por la burocracia.
A pesar de todo, las ayudas no se limitan a los vehículos eléctricos. También abarcan híbridos enchufables, coches de pila de combustible y hasta puntos de recarga, lo que busca acelerar la creación de una infraestructura que sigue siendo insuficiente. Y es que los 1.550 millones de euros aprobados intentan ser un impulso significativo para el mercado en 2025, un año que, según ANFAC, será determinante para cumplir los objetivos del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima.
Hacia un futuro sostenible: ¿Qué se espera del próximo plan?

Aunque la prórroga del Plan MOVES III supone un alivio inmediato, tanto el sector como el Gobierno tienen claro que no es la solución definitiva. El modelo actual está agotado y se necesita un nuevo enfoque. Según Foro Coches Eléctricos, el Ejecutivo ya está trabajando en un plan más ambicioso, estable y eficiente, que podría tomar como referencia el reciente Plan Reinicia Auto+, diseñado para los afectados por la DANA en Valencia.
¿Y qué buscan exactamente con este cambio? Crear un programa que supere los errores del MOVES III. Esto implica reducir los tiempos de espera, hacer más accesibles las ayudas y aumentar su impacto real en el mercado. Además, la Unión Europea podría entrar en escena con una propuesta de subsidios a nivel continental, lo que daría un empujón extra a países como España, donde la cuota de coches eléctricos sigue siendo baja en comparación con otros vecinos europeos.
Desde ANFAC, su presidente Josep Maria Recasens señala que cualquier futuro plan deberá ser más contundente y visionario si queremos duplicar la cuota de mercado de eléctricos en España, como exige la normativa comunitaria. Y no solo eso: las ayudas públicas deben alinearse con un cambio estructural que incluya mejoras en la red de carga y una mayor implicación de los fabricantes.
Así que, aunque el MOVES III continúa como un puente necesario, todos los ojos están puestos en lo que venga después. Porque, si algo está claro, es que el 2025 será un año decisivo para definir el rumbo de la electrificación en nuestro país.


