El Chevrolet Equinox EV, un SUV eléctrico que lo tiene todo: precio competitivo, gran autonomía y… ¿demasiado silencio? Este modelo, llamado a revisión por no emitir suficiente ruido, pone sobre la mesa un problema inédito para los eléctricos.

Un coche tan silencioso que preocupa a las autoridades
Imagina un coche que es tan, pero tan silencioso, que la gente ni siquiera lo nota al pasar. Esto suena ideal, ¿verdad? Pues resulta que el Chevrolet Equinox EV, según lo publicado por Híbridos y Eléctricos, llevó este concepto al extremo. Este SUV eléctrico, conocido por su diseño funcional y un precio que lo hace competitivo en el mercado, tiene una cualidad tan notable que ha generado un problema inesperado: ¡es casi un ninja sobre ruedas!
La cuestión es que, a bajas velocidades, la mayoría de los coches eléctricos son prácticamente inaudibles, pero el Equinox EV lo lleva a un nivel superior. En ciudad, donde normalmente los motores rugen suavemente o los eléctricos emiten sonidos pregrabados, este modelo parecía «desaparecer acústicamente». Esto, por supuesto, no es tan divertido cuando se trata de la seguridad de los peatones. La NHTSA, la autoridad encargada de la seguridad vial en Estados Unidos, detectó este defecto y decidió intervenir: un coche tan silencioso puede pasar desapercibido y aumentar el riesgo de accidentes.
¿Quién habría imaginado que una de las características más deseables de un coche eléctrico podría ser también su mayor inconveniente? ¿Se convertirá este modelo de Chevrolet en el punto de inflexión para normativas aún más estrictas?
La solución de Chevrolet para el Equinox EV
Como bien señala Híbridos y Eléctricos, la normativa tanto en Estados Unidos como en Europa exige que los coches eléctricos generen un sonido artificial a bajas velocidades. Esto es fundamental para que los peatones puedan detectar su presencia, especialmente en entornos urbanos donde la seguridad es clave. Sin embargo, el Chevrolet Equinox EV fallaba en cumplir con estos estándares, y eso llevó a una inesperada llamada a revisión.
El problema afectó a un total de 7.606 unidades del Equinox EV que ya estaban en circulación. La solución fue relativamente sencilla: instalar un altavoz más potente que genere el nivel de ruido necesario para cumplir con los requisitos legales. Además, Chevrolet ajustó el proceso de producción en su planta para que los nuevos modelos incorporen este altavoz desde el inicio, asegurándose de que el vehículo no vuelva a quedarse corto en este aspecto.
Para aquellos que ya habían adquirido el vehículo, se requerirá una visita al taller. Los técnicos actualizarán el módulo de control de la carrocería para activar este nuevo sistema de sonido. Lo más curioso de todo es que, aunque el Equinox EV tenía otras características muy destacadas, como una autonomía de 514 kilómetros y un precio competitivo de 33.300 euros antes de ayudas, ahora lo que más llama la atención es su discreto desliz con el volumen.

Esta situación ha puesto sobre la mesa una pregunta interesante: ¿puede el silencio ser demasiado bueno? Aunque Chevrolet ya ha dado un paso al frente para solucionar este «ruido mediático», el caso del Equinox EV ha puesto de relieve lo importante que es no subestimar detalles que, en principio, podrían parecer insignificantes.

