Imagina un mundo en el que tu coche eléctrico no solo sea eficiente, sino que también sea capaz de ofrecer un rendimiento excepcional gracias a un diseño innovador. Eso es precisamente lo que prometen los motores de cubo o in-wheel hub motors. Sin embargo, a pesar de que parecen la opción ideal, todavía son escasos en el mercado actual. ¿Qué está ocurriendo?
Desde que Ferdinand Porsche ideó uno de los primeros coches eléctricos en 1900, la historia del automóvil ha estado repleta de innovaciones. Su idea de un motor eléctrico con un motor de gasolina para extender el alcance podría considerarse un precursor de lo que hoy conocemos como los vehículos eléctricos de rango extendido. Pero, además, ese coche contaba con una tecnología que está volviendo a surgir: los motores de cubo. Este tipo de motor, que se integra directamente en la rueda, elimina la necesidad de ejes de transmisión y diferenciales, ofreciendo una transmisión de potencia más directa y efectiva.
¿Qué hace que los motores de cubo sean tan atractivos?

Para entender la magia detrás de estos motores, primero es importante conocer cómo funcionan los motores eléctricos en un vehículo convencional. En general, la batería de tracción suministra energía a motores eléctricos que impulsan las ruedas. La mayoría de los coches eléctricos actuales utilizan uno o dos motores, pero ¿por qué no aprovechar el espacio dentro de las ruedas para alojar esos motores?
Integrar los motores en las ruedas no solo libera espacio dentro del vehículo, sino que también simplifica el diseño de la plataforma del coche. Esto podría permitir un mayor tamaño de batería o simplemente más espacio para pasajeros y carga. Cuanto más sencillo es el diseño, más barato resulta fabricar el coche. Además, esto abriría la puerta a una modularidad sin precedentes, permitiendo a los fabricantes crear diferentes modelos sobre la misma base con mínimas modificaciones.
Uno de los beneficios más destacados de los motores de cubo es la reducción significativa de las pérdidas en la transmisión de potencia. En un coche de combustión, la energía se pierde en el proceso de transferirla del motor a las ruedas a través de varios componentes. En cambio, al tener el motor dentro de la rueda, se reduce la fricción y se maximiza la eficiencia y el alcance. En un mundo donde la autonomía es clave para los vehículos eléctricos, esta mejora sería un gran avance.
Además, los motores de cubo permiten un control más preciso del par motor, lo que significa que la tracción se puede ajustar de manera más eficaz en cada rueda. Esto no solo mejora la estabilidad, sino que también ofrece una experiencia de conducción más dinámica y divertida.
Desventajas de los motores de cubo
A pesar de sus muchas ventajas, los motores de cubo también presentan desafíos. Uno de los principales problemas es el aumento de la masa no suspendida. Esto se refiere al peso de las ruedas y otros componentes que no están soportados por la suspensión. Un mayor peso aquí puede afectar negativamente la comodidad de marcha y la capacidad de respuesta del vehículo.
Además, los motores de cubo están en una posición vulnerable. Están expuestos a golpes y vibraciones de la carretera, lo que podría afectar su durabilidad. Cada bache o irregularidad podría transferir un impacto directo al motor, lo que no es ideal para su longevidad. También están más expuestos a condiciones climáticas adversas, como agua o nieve, que podrían acelerar su desgaste.
El enfriamiento es otro aspecto a tener en cuenta. Aunque los ingenieros podrían desarrollar diseños que ayuden a disipar el calor, la ubicación de los motores en las ruedas complicaría este proceso. Además, la necesidad de cables de alta tensión que conecten la batería con los motores puede ser un punto débil, especialmente en caso de accidente.

¿Para dónde van los motores de cubo?
A pesar de los desafíos, algunas marcas están explorando el potencial de los motores de cubo. Renault ha anunciado que su nuevo 5 Turbo 3e contará con dos motores de cubo que impulsan las ruedas traseras, prometiendo una respuesta rápida y una experiencia de conducción emocionante. Con una potencia combinada de 536 caballos de fuerza, este coche podría acelerar de 0 a 100 km/h en solo 3.5 segundos.
Por otro lado, Hyundai está desarrollando su proyecto Uni Wheel, que busca incorporar motores de cubo en una variedad de vehículos, desde coches pequeños hasta modelos de alto rendimiento. Las aplicaciones urbanas también son prometedoras, donde estos motores podrían liberar espacio adicional para carga en vehículos de entrega.
En el ámbito de las camionetas, Neapco ha creado el SuperBear, un motor de cubo diseñado para aplicaciones comerciales, mientras que Protean Electric también está trabajando en motores de cubo para vehículos de pasajeros y comerciales. Con un diseño que permite una plataforma más versátil, los motores de cubo podrían revolucionar la forma en que concebimos los vehículos eléctricos en el futuro.

La historia de los motores de cubo es un viaje fascinante, lleno de potencial y desafíos. Aunque aún no han logrado convertirse en un estándar en el diseño de coches eléctricos, su promesa de eficiencia y rendimiento sigue siendo una fuerza poderosa en la evolución de la movilidad eléctrica.
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